Salo Flohr: talento, exilio y una corona que nunca llegó
11 de octubre de 2026 · FM Faiber Lotero · Historia
La historia de Salo Flohr es la de un ajedrecista que alcanzó la élite mundial en una época en la que Europa se encaminaba hacia una de sus mayores tragedias. S

La historia de Salo Flohr es la de un ajedrecista que alcanzó la élite mundial en una época en la que Europa se encaminaba hacia una de sus mayores tragedias. Salomon Flohr nació el 21 de noviembre de 1908 en Horodenka, Galitzia, entonces perteneciente al Imperio austrohúngaro y actualmente situada en Ucrania. Durante la Primera Guerra Mundial perdió a sus padres y tuvo que abandonar su tierra natal junto con su hermano Moses. Ambos terminaron en Checoslovaquia, donde Flohr encontró en el ajedrez una oportunidad para transformar su vida. En Praga comenzó a frecuentar los círculos ajedrecísticos y pronto demostró que podía competir con jugadores experimentados. Su progreso fue extraordinario: en 1929 obtuvo el segundo puesto en Rogaška Slatina, detrás de Akiba Rubinstein, y en pocos años pasó de ser una promesa a convertirse en uno de los grandes nombres del ajedrez europeo.
Durante la década de 1930, Flohr consiguió resultados que lo situaron entre los principales aspirantes al campeonato mundial. Ganó varios torneos de Hastings, compartió el primer puesto con Mijaíl Botvinnik en Moscú 1935 y triunfó en Margate y Poděbrady en 1936. En Kemeri 1937 compartió la victoria con Vladímir Petrov y Samuel Reshevsky. También defendió el primer tablero de Checoslovaquia en las Olimpiadas de Ajedrez, con actuaciones individuales sobresalientes, y conquistó los campeonatos nacionales de 1933 y 1936. Sus encuentros con Max Euwe y Botvinnik, ambos terminados en empate, reforzaron su reputación internacional. En 1937, fue candidato para enfrentarse a Alexander Alekhine por el título mundial. Sin embargo, el proyecto no llegó a materializarse. La crisis política europea, las dificultades para organizar el encuentro y la posterior ocupación nazi de Checoslovaquia cambiaron por completo el rumbo de su carrera. Flohr, que era judío, tuvo que abandonar el país y refugiarse en Suecia antes de trasladarse a Moscú con ayuda de Botvinnik. En 1942 obtuvo la ciudadanía soviética. La guerra no solo trastornó su vida personal, sino que también interrumpió la trayectoria que podía haberlo llevado a disputar el campeonato mundial.
Flohr se distinguió por un estilo posicional, sólido y técnicamente preciso. Su juego se apoyaba en la coordinación de las piezas, la comprensión de las estructuras de peones y la búsqueda de pequeñas ventajas que pudieran convertirse en posiciones favorables en los finales. Su nombre también quedó incorporado a la teoría de aperturas. Entre las líneas asociadas a él se encuentran la variante Flohr de la Defensa Caro-Kann, que puede continuar con 1. e4 c6 2. d4 d5 3. Cc3 dxe4 4. Cxe4 Af5 5. Cg3 Ag6 6. Ch3 y la variante Flohr de la Defensa Grünfeld, caracterizada por 1. d4 Cf6 2. c4 g6 3. Cc3 d5 4. Cf3 Ag7 5. Da4+.También se utiliza la denominación Flohr para una línea de la Apertura Española. Estas variantes forman parte de la herencia teórica vinculada a su nombre, aunque su desarrollo no debe atribuirse necesariamente a una sola persona.
Además de jugador, Flohr fue periodista y divulgador de ajedrez. En 1950 recibió el título de Gran Maestro Internacional de la FIDE, concedido entonces a 27 ajedrecistas, y en 1963 obtuvo el título de árbitro internacional. Falleció en Moscú el 18 de julio de 1983. Aunque nunca disputó el encuentro por el campeonato mundial que se había proyectado para él, su trayectoria permanece como testimonio de una generación cuyo desarrollo deportivo quedó profundamente afectado por los conflictos del siglo XX. ALGUNAS PARTIDAS DE FLOHR:
Artículo publicado en enero de 2026